La compra de un dominio como estrategia de negocio

Contar con un dominio de internet es uno de los requerimientos más importantes para posicionar una marca o crear un negocio de comercio electrónico en la actualidad.

Con la masificación en el uso de internet a mediados de la década de los 90, y el nacimiento de la denominada “burbuja puntocom”, la importancia de los dominios ha crecido de forma exponencial como estrategia de negocio, volviéndose vital para lograr varios objetivos, desde el simple entretenimiento, hasta el manejo y la capitalización de marcas y empresas.

Es por eso que desde hace casi 2 décadas hemos podido presenciar que el interés en los dominios web se ha mantenido en ascenso, y gracias al nacimiento masivo de negocios enfocados en el comercio electrónico, ha tomado un impulso sin precedentes en apenas unos años.

De este modo vemos que la compra de dominios se ha vuelto un requisito fundamental para cualquier persona que quiera adentrarse en el mundo de los negocios en la actualidad, sin embargo, a pesar de su importancia, todavía hay mucho desconocimiento sobre cuáles son los pasos a tomar en cuenta al momento de comprar un dominio, y cómo debe llevarse a cabo este proceso.

Conocimientos básicos

La compra de un dominio como estrategia de negocio

Los dominios se utilizan para identificar a un sitio web en internet

Para empezar debe conocer qué es un dominio. Según distintas definiciones acuñadas por varios expertos, un dominio no es más que un nombre, que puede ser formado por letras y/o números, que se utiliza para identificar a un sitio web en el internet. A través de los denominados servidores de nombres de dominio (DNS), estos nombres se traducen a direcciones IP (son 4 tripletes que identifican a cada computadora conectada a internet), haciendo que el sitio esté accesible en Internet desde cualquier lugar geográfico.

Es importante destacar que un dominio no es necesariamente un sitio web, sino un nombre de registro que puede tener varias funciones. Algunas de estas pueden incluir:

  • Crear un sitio web con el nombre de dominio.
  • Crear direcciones de correo únicas para uso profesional.
  • Crear una identidad en internet y protegerla a futuro.
  • Crear una fuente de ingresos fija y altamente rentable (negocio online).

Aunque no son los únicos objetivos que pueden tener estas “herramientas”, estos son los más populares que se le da en la actualidad. Del mismo modo que un dominio no es un sitio web, tampoco es la imagen de una marca, ya que una compañía puede seleccionar un nombre que no sea el mismo de su marca o producto, pero igual comercializar a través de este.

Inicialmente, la mayoría de los dominios terminaban con la extensión .com, .net, o .org, además de ser ubicables según la zona geográfica a través de .co, .mx, o .es; sin embargo, con el pasar del tiempo han comenzado a surgir nuevas extensiones de dominio que se adaptan a las necesidades del desarrollador. Algunos van desde populares como .edu, .info, y .shop, hasta específicos como .music, .media y .army.

Los primeros pasos

Como se explicó, lo primero que debe hacerse es planificar cuál va a ser el uso que se le va a dar al dominio, es decir, la creación de un correo profesional, diseño de un sitio web, una plataforma de ventas, o todas al mismo tiempo. Luego de esto viene una tarea que puede parecer sencilla, pero que realmente tiene más peso del que muchos imaginan: la selección del nombre.

Se trata de la carta de presentación de nuestro sitio web, correo o negocio digital, ya que es el nombre bajo el que nos encontrarán nuestros posibles clientes en los buscadores. Un dominio que no sea “perfecto”, no tendrá el mismo impacto que podría tenerlo uno mejor elegido. Es tan importante que plataformas como Shopify, en su servicio de compra de dominios, tienen una sección especialmente dedicada a esta tarea.

Compra de dominios para posicionamiento SEO - eMarketingHoy

Contar con un dominio propio es parte importante del posicionamiento SEO.

¿Por qué es tan importante? porque el nombre es el encargado de generar tráfico a través de características atractivas, de hacer que tu compañía quede en la mente del consumidor, a la vez que crea coherencia entre el dominio, la personalidad de la marca o empresa, y el diseño del sitio web. Este también es parte importante del posicionamiento SEO, por lo que debe ser elegido como estrategia de promoción online asociadas a sus respectivas palabras claves.

De no tenerse un nombre adecuado, es muy complejo crear un espacio de información o ventas efectivo. Por eso es importante conseguir proveedores especializados, como el antes mencionado, que tengan herramientas profesionales para ayudar al interesado a comprar su dominio de la forma más ágil y efectiva posible.

Comprar dominios

Una vez que se ha buscado ayuda de profesionales, y que se tiene una idea de cuál será el nombre del dominio y la estrategia que lo acompaña, es hora de proceder a comprarlo. Realizar una compra de forma independiente no es algo necesariamente complicado, sin embargo, sí es adecuado buscar un proveedor especializado en el área.

Como lo explicamos en el ejemplo anterior, uno de estos puede ser Shopify, ya que la plataforma cuenta con una serie de beneficios que van desde la generación del nombre “perfecto”, hasta herramientas de diseño web, soporte para impuestos y monedas globales, ayuda para optimizar el rendimiento del sitio en los motores de búsqueda, entre muchas otras ventajas.

Además, el sitio también ofrece un servicio que suele obtenerse separado: el hospedaje (o hosting) de dominios. Eso se debe a que, como lo indicamos, un dominio no se traduce en un sitio web activo y visible para el mundo, sino solo en un nombre de registro. Luego de comprarlo, es necesario adquirir un servicio de hospedaje para alojar el sitio web.

A través de esta plataforma, el comprador del dominio tiene la opción de colocar cualquiera de las extensiones mencionadas previamente, ya sean estándar, geográficas o Premium; subdominios gratuitos para las diferentes necesidades del negocio, subdirectorios ilimitados para el sitio web, y finalmente hospedarlos a todos.

Errores comunes

Al tratarse de una tarea que muchos realizan de forma independiente, pueden darse algunos problemas comunes. Entre ellos se encuentran darle poca importancia al nombre del dominio, no considerar alternativas cuando un nombre ya está registrado, no investigar sobre violaciones intelectuales de otras marcas o que pueda ser ofensivo para otras nacionalidades, comprar un dominio que no es coherente con el negocio; y el peor de todos: decidirse por no comprar un dominio o crear presencia online.

De este modo podemos ver que comprar un dominio es un proceso que debe tomarse en serio y que, de hacerse bien las cosas, puede sentar las bases para un negocio sumamente rentable.

 

Contenido Patrocinado

¿Desea promover su marca dentro de eMarketingHoy? Escriba a info@emarketingcolombia.com y cuéntenos qué tiene en mente. Nuestro equipo le ayudará a encontrar la mejor forma de transmitir su mensaje a miles de profesionales de mercadeo digital de habla hispana en América Latina y España

Top